Foto: Alberto Benavente (El Adelantado)
Llegó a Segovia procedente de Jerez, acompañada por su guitarrista, Miguel. María José Pérez se asombraba de que junto a la estación del AVE en Segovia hubiera vacas pastando. Así es ella, joven, tierna, sencilla, simpática, y canta… cómo canta.
La Academia de San Quirce volvió a prestar escenario porque la lluvia no se alejaba y seguía con su amenazante presencia. María José apareció elegantísima, con un precioso vestido de andaluza en tonos rojos y blancos, se sentó, miró a su guitarrista (qué bueno es Miguel y, también, qué buena gente) y se arrancó por unos tientos-tango, luego una milonga, más allá unas cantiñas, y unas granaínas, y unas colombianas, y qué sé yo… Ya casi al final (ay, qué pena), unas peteneras grandiosas cantadas con majestuosidad y todo sentimiento por María José casi niña. Y para rematar el concierto, un fin de fiesta espectacular por bulerías y fandangos, María José en pie, sin micrófono, con su voz a pelo y su cante al aire, dominando el escenario con una presencia madura, nada de niña.
No es Segovia una plaza fácil para el flamenco, quizá porque estamos a muchos kilómetros de la parte sur de Despeñaperros. Pero los que asistieron el 27 de junio al concierto de María José en San Quirce, supieron entender, y así lo manifestaron con sus fuertes aplausos, que estaban presenciando la actuación de una figura del cante. Presume (y con razón) el director de Folk Segovia, Luis Martín, de que por el festival han pasado, cuando eran unos perfectos desconocidos, muchas figuras actuales de la música. Y, en concreto, del mundo del flamenco nos visitaron hace tiempo El Cigalita (Hoy, Diego El Cigala), o los hermanos Amador, entre otros. Ya sabe María José Pérez lo que le espera.
Publicado en El Adelantado de Segovia el 28/06/2010
Ayer cerramos los dos días de presencia del programa ‘No es un día cualquiera’, de RNE, en nuestra ciudad. La sala de Caja Segovia ha estado a rebosar, con gente participativa, de buena memoria y dispuesta a cantar, bailar, dar palmas y lo que se les pidiera.
Pepa Fernández y su espléndido equipo se entregaron, con toda el alma, a la promoción de nuestra ciudad y nuestro festival. Para ello pidieron la colaboración de muchos segovianos, desde nuestra concejal de Cultura, Clara Luquero, a la gerente de la oficina 2016, Nuria Preciado, al gerente de Procose, José Ramón Marinero, al académico Rafael Ruiz, que hablaba en nombre de la Obra Social de Caja Segovia.
Y, naturalmente, no faltó la música representada por el Mester, El Caracol Andador y Free Folk. Los sabios críticos Iñigo y Pardo, y el resto de sus compañeros (Concostrina, Sádaba, Grijelmo, .) ya estaban encantados con las huestes de Jaime Lafuente en su concierto de San Quince, se animaron más con las canciones del Mester, en formación masculina, y remataron con un espasmo de admiración al escuchar a Free Folk. Si, además, cuento que el público cantaba y palmeaba todo lo que se escuchaba puedo decir que fue un fin de semana estupendo.
Todo ha sido posible, tras cuatro meses de preparación, porque el programa tiene un ángel cuasi omnipotente en la persona de Victoria Hernádez, la productora, gran artífice de la solución a cualquier cuita. Por lo demás tengo que repetir mi agradecimiento a la Academia de San Quince, que nos volvieron a ceder su recinto para el concierto de María José Pérez, pues se repitió el champlazo, como predijo Viñas. Ya le dije que nos siga avisando, que nos queda una semanita y hay que estar prevenido. Gracias a todos, gracias Pepa, gracias Victoria.
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(*) Luis Martín es director de Folk Segovia.
Fotografía: Jesús Pozo
Un concierto de El Caracol Andador abrió Folk Segovia 2010, que hubo de trasladar los bártulos al escenario cubierto de la Academia de San Quirce, ante la copiosa lluvia caída sobre Segovia que dejó el patio al aire libre de la Casa de Abraham Senior inservible para cualquier cosa que no fuera navegar.
El auditorio de San Quirce, lleno hasta arriba, recibió a El Caracol Andador, un grupo liderado por alguien tan unido a Folk Segovia como Jaime Lafuente. El concierto respondió sobradamente a la expectación creada. El proyecto, atrevido y no exento de complicaciones, basado en el disco con canciones populares españolas grabado hace 80 años por Federico García Lorca al piano acompañando a la voz de La Argentinita, tuvo un éxito total.
La voz de Jaime, llena de matices al interpretar canciones de muy distinto color, estuvo genialmente arropada por un grupo integrado por Jesús Ronda a la guitarra, Alberto Requejo, con el saxo tenor, Chuchi Marcos, en el bajo de seis cuerdas, y Paco Tejero a la batería.
Sonaron temas tan conocidos como “Los cuatro muleros”, “En el café de chinitas”, “Anda jaleo”, “Las morillas de Jaén”, con una base en la que se fusionaban distintos ritmos y tipos de música, y un aire de jazz gracias al saxo de Alberto Requejo. Pero también sonaba a música caribeña cuando interpretaron “Los peregrinitos” o a rap en la versión que hicieron de “Los reyes de la baraja”.
Un gran éxito el logrado por El Caracol Andador con este proyecto que de momento se rueda en directo y que, a no tardar, tendrá su versión en disco.
Fotografía: Jesús Pozo
Folk Segovia tributó un homenaje a José Ramón Pardo y José María Iñigo, dos de los periodistas musicales más veteranos de la radio y la televisión en España y que actualmente, entre otras actividades, colaboran con el programa de Pepa Fernández “No es un día cualquiera”, en RNE.
El homenaje estaba más que justificado por el apoyo que ambos profesionales prestaron a la música folk cuando eran responsables de programas musicales en radio o televisión.
Una placa, realizada en barro por el artista segoviano Mateo Sanz, fue la expresión material del homenaje. Pero la emoción surgió a través de la sorpresa cuando Luis Martín, tras presentar el acto, leyó un mensaje de Joaquín Díaz adhiriéndose al acto y llamó al escenario a varios componentes de grupos históricos del folk español allí presentes. Estaban Juan Alberto Arteche, de Nuestro Pequeño Mundo; José Luis y Lola, de Carcoma; Juanjo, de Maíz y Laurel; Cristóbal, de Madroñal; Juan, de Vino Tinto, y Milagros, Rafa y Paco, del Mester, el único grupo de aquella época que sigue en activo.



