El blog de Folk Segovia 2010


Va de dúos
30/06/2010, 5:59 pm
Archivado en: Abraham Sennior, Barrunto, Blanca & Chuchi, Dúos, Injuve

Foto Barrunto: Alberto Benavente (El Adelantado)

Foto Blanca & Chuchi: Fran Bernardino

La tercera jornada de Folk Segovia pudo celebrarse por fin en el patio de la Casa de Abraham Sennior, ya que la lluvia, todavía amenazante, pudo ser controlada. El programa, patrocinado por el INJUVE, presentaba a dos de las formaciones que han sido reconocidas por este organismo en su última convocatoria de premios. Barrunto Bellota Band (Extremadura) y Blanca Altable & Chuchi Al Cuadrado (Burgos/Madrid y Valladolid) tienen muchos puntos en común, aunque a muchos no se lo parezca:

-          Son dúos

-          Uno de sus componentes sólo toca el violín

-          El otro componente ofrece un contrapunto instrumental poderoso al violín, hasta el punto de que, en ocasiones, consigue algo tan difícil como es arrebatarle su vocación de solista.

-          Ambos dúos actúan en un escenario como si estuvieran en el salón de su casa.

-          Sus componentes son muy jóvenes, llevan juntos apenas un año y sus apariciones en un escenario no supera la media docena.

-          No cantan.

Pero tienen sus diferencias, algunas sutiles y otras no tanto.

-          En Barrunto no hay chica. En Blanca Altable & Chuchi Al Cuadrado, evidentemente, sí.

-          En Barrunto, el violín de Javier está acompañado por el acordeón de Pedro, un gran acordeonista que parece una orquesta. Chuchi toca la guitarra (siempre desafinada; cuida eso, Chuchi), pero parece como si, al mismo tiempo, utilizara todo tipo de percusiones.

-          Barrunto está sobre el escenario como en el salón de su casa porque apenas miran al público. Apenas hablan. Dicen lo imprescindible. Su música es lo importante, se concentran, se miran entre ellos, suficiente para encajar perfectamente las entradas y salidas, los cambios de ritmo, lo hacen todo casi perfecto.

-          Blanca y Chuchi, no. Hablan, una y otro, se dicen cosas, Chuchi tiene que afinar y, mientras, Blanca cuenta algo y se ríe. Chuchi empieza un tema distinto del anunciado y se descojona un poco avergonzado. Miran cómplices a sus amigos que están entre el público. Blanca le manda un beso a su sobrino casi bebé que juguetea con su madre al fondo. Tal que en el salón de su casa.

-          Pero la diferencia fundamental es su música.

Barrunto Bellota Band, a pesar de un nombre que podría hacer pensar otra cosa, presenta una música llena de ortodoxia, basada en el el klezmer, la música tradicional de los judíos askenazíes, que recoge influencias de la música zíngara, eslava, romaní y mediterránea y que, en ocasiones, podría ser equiparada a lo que se da en denominar música culta.

Blanca y Chuchi están alejados de la ortodoxia. El violín hace de violín, pero a veces es una dulzaina y otras una percusión. Igual que la guitarra de Chuchi, perfecta acompañante que en ocasiones grita sola y deja que sea el violín quien marque el ritmo. La música del dúo castellano se acerca más a la música popular, con requiebros a la jota, al fandango, a las tonás de los viejos dulzaineros burgaleses de toda la vida y también, por qué no, a la improvisación de Chuchi cuando vivía en algún lugar perdido de los USA.




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